Juan Pardo, 11 de noviembre de 2013

Coincidiendo con el 40º aniversario del lanzamiento del LP “Natural” Juan Pardo nos contaba el pasado año sus recuerdos de aquel momento. En 1973 aparecía el LP “My guitar”, así que, para celebrar este 40º aniversario, Juan ha tenido a bien hacernos su particular regalo de cumpleaños, contándonos algunas cosas poco o nada divulgadas de aquellas grabaciones.

- Mi guitarra fue una canción muy natural en un época que yo estaba tocando bastante el piano y componía mis canciones a caballo entre el piano y la guitarra… me inventé una especie de pequeña competencia entre ambos e incluso hice una canción que dice “mi piano está celoso de mi guitarra” ¿o fue al revés?... sentía como si fuesen colaboradores míos en la composición de una canción. Así surgió el tema Mi guitarra y le di un protagonismo como si fuese otra personita en mi vida. Y es tan cambiante que nunca entenderéis como es realmente mi guitarra, que a ratos está bien, a ratos mal, a ratos no me hace caso… fantasía de autor y libertad para permitir convertir un instrumento musical en una persona cercana a mí. Yo venía con mucha ilusión de mi disco anterior, Natural, me fui a grabarlo, fue un episodio precioso porque conseguí contar con gente genial, guitarristas reconocidos de Londres, que tenían discos en solitario. Como favor especial el batería de The Shadows vino a la grabación y grabó conmigo. Para mí Cliff Richard & The Shadows eran mis ídolos de juventud…. Llegamos a los estudios Trident de Londres y como cliente me dijeron “Queremos que veas el nuevo estudio que estamos preparando, vamos a debutar grabando en veinticuatro pistas”. Eso para mí ya era como el triple de posibilidades de las ocho en que grabábamos hasta aquel momento.

                - ¿Quieres ver el estudio?

                - Pues sí, me encantaría,

Llegamos allí y había un grupo grabando.

                - Tenemos este grupo, son muy buenos, les dejamos grabar aunque no nos pagan, pero somos productores de su disco.

Los escuché y me pusieron los pelos de punta, les dije que eran buenísimos. Nos presentaron, me dieron sus teléfonos y les ofrecí apoyo si venían a España. Resultaba que eran nada menos que Freddie Mercury y Queen. Fue la primera vez que escuché un veinticuatro pistas. Me decían: “Mira, es que este chico hace muchas voces él mismo” y pusieron allí sus propias voces. No recuerdo ahora qué era concretamente, pero fue espeluznante para mí. Dije:

                - ¡Pero bueno, es que sois buenísimos!.

                - Hombre, muchas gracias.

La grabación de My guitar fue una temporada de evolución de Natural pero siendo ya el Juan Pardo que iba a continuar siendo. Fue mi debut en Ariola abandonando el dominio de Zafiro-Novola que me tenía un poco “sometido”.

 - ... y de David Pardo, es tu primer disco sin él.

 - Sí, es que con David tenía discusiones, pero yo al final hacía lo que me daba la gana. David era un negociante tremendo, pero a mí en aquella época el negocio me importaba lo mínimo. Quizás si le hubiese hecho caso habría tenido una distribución mundial mucho más eficaz de lo que conseguí, pero es que mi carrera la dirigía el corazón… el corazón de músico, no el corazón de negociante…

 - El corazón de la gente… ese corazón que está enfrente…

 (Risas).

     - Juan, me hablabas antes de Shadows ¿El batería de My guitar es Tony Mehan?

- Tony Mehan, sí.

- ¡Vaya sorpresa! Estas cosas son absolutamente desconocidas para el público, yo nunca lo había escuchado.

- Colin Green era otro guitarra que luego hizo otros trabajos con gente famosísima… y había también un tal Ray… no recuerdo ahora el apellido, que ya había estado en Natural.

- Y Roger Coulan...

- Sí, Roger Coulan también estuvo en My guitar, era buenísimo. Pertenecía  un grupo inglés fantástico llamado Blue Mink (El visón azul).

- Sí, sí, hicieron cosas buenísimas, pocas cosas pero muy buenas.

- Tenían un exitazo… Roger Coulan y el bajista, el de siempre, que también voy a fallar ahora… un bajista muy famoso que hizo mil grupos y también estaba en Blue Mink… es que estoy mezclando ahora dos grupos que había de gente de estudio de grabación. Blue Mink era una cantante negra estupenda…

- Madelline Bell…

- … que hicieron un exitazo “Banner man”, lo que cantamos Andee Silver y yo…

- Sí, El himno de la salvación.

- … y en el otro grupo, en el que tocaba este bajista que te digo, estaban las dos hermanas indias, que eran las que hicieron aquel coro (Juan canta try with a little help from my friends) ¿te acuerdas de Joe Cocker?

- Sí, claro, la canción de The Beatles.

- Sí, en la canción que cantó Joe Cocker de The Beatles había un coro, dos chicas indias buenísimas, yo las tuve en Quizás mañana y otras grabaciones. En ese grupo que hicieron había un bajista que no recuerdo el nombre y era el que tuve en My guitar, un grupo muy famoso en Inglaterra en aquel momento.

- ¿Puede ser Herbie Flowers?

- ¡Herbie Flowers! ¡Qué bueno eres! ¡Herbie Flowers!

- Estuve mirando cosas de Blue Mink cuando vi que estaban ahí Roger Cook, Madelline Bell, que habían hecho Banner Man… me interesaron y encontré cosas muy interesantes.

- Madelline Bell es la negrita que te decía. Roger Cook y Roger Greenaway son los autores del texto en inglés de Toros en México

- …My world could be your world.

- …se llamaban como dúo “David & Jonathan” y eran como los “Simon & Garfunkel” de Inglaterra.

- … hicieron cosas fantásticas

- Luego fueron productores buenísimos. Hicieron Banner man con Madelline Bell, y ahí andaba Herbie Flowers, un bajista excelente. La última vez que fui a Londres le llamé y nos tomamos un té y me dice:

– Hombre, qué ilusión que me has llamado, a ver, qué vamos a grabar…

- No, no, si no vengo a grabar…

- Hombre, no ¿cómo que no? 

- Él disfrutaba en el estudio. Era un tipo estupendo, le dabas la partitura la estudiaba y después te decía “Vamos a hacer aquí tal cosa”, aportaba cosas maravillosas, un músico generoso y estupendo.

- Creo que te voy a sorprender, David & Jonathan son los autores de la versión original de El libro de magia de Karina…

- ¿Ah sí?

- Aquel Libro de magia lo grabaron ellos antes. No hace mucho que me enteré de esto, andaba trasteando con cosas de Karina y pensé que dado que ella no componía y salvo algunas cosas que hicieron otros para ella como Tony Luz o tú mismo, sus canciones eran versiones de éxitos del momento…

- Claro, a Karina le traían las canciones.

- Y en esto me aparecieron David & Jonathan con The magic book.

- Los dos Roger, que son amigos, aunque hace mil años que no los veo, les he perdido la pista, eran autores… como una piña, como un Lennon & McCartney, hicieron cosas muy buenas juntos.

- Además del LP en inglés salieron los singles Mi guitarra y María Magdalena en español ¿Podemos buscar alguna canción de esas sesiones perdida en el tiempo? ¿Alguna grabación en alemán o bielorruso? Hay una canción en el disco que me encanta y que puede pasar desapercibida, Simply. Dime que hay por ahí alguna otra versión en otros idiomas.

- No, que yo recuerde no. El inglés es internacional, al hacer una versión en inglés, a no ser que sea un éxito brutal, te piden una versión en español, quizá en portugués, pero poco más. My guitar funcionó muy bien en todo el mundo. El manager de Vikki Carr estaba empeñado en llevarme a Estados Unidos con ese tema. Vikki Carr era mexicana y tenía mucho éxito en Estados Unidos en aquel momento, cantaba aquella canción…  (Juan canta el estribillo de It must be him) y su manager quería llevarme allá y presentarme con ella, pero mi manager, Caravaca, se puso gallito y el proyecto no llegó a concretarse, pero My guitar podría haber sido una buena entrada en Estados Unidos.

- Aquí fue número 1 en momentos muy difíciles para conseguirlo, no estuvo tanto tiempo como Conversaciones… que fue el éxito de los éxitos, en cuanto a semanas en lista, pero llegó al número 1, lo cual estaba muy bien.

Bien, Juan, con esto tus admiradores ya tenemos algo más, para leer, para conocer, para disfrutar… estas cosas nos encantan, cosas que en su día no fueron publicadas y que gracias a ti ahora podemos conocer.

- Muy bien, tú vete publicando lo que quieras, por mi parte, encantado.

- Terminamos, aunque no tenga nada que ver con el disco, en este momento es inevitable hablar del presente, de esa reciente aparición tuya en televisión, la apertura de tu página web del “Juan pintor” y de la sensación que están causando tus cuadros.

- Pues sí, me están respondiendo en la página ¿sabes que ya tengo varios encargos?

- ¿Qué me dices? ¿Ahora resulta que vas a vender más cuadros que discos?

- Es que como me da la tranquilidad de poder trabajar en casa… me vuelvo muy “elaborado”… estoy dando tres meses ya de entrega de un cuadro, aunque tardo mes y medio… ahora publicaré otro que estoy terminando, de la mujer de mi hermano Carlos ¿viste la página?

- Sí, sí, y puse un enlace a ella en la “tu-mi-nuestra” página.

(Aclaremos que “tu-mi-nuestra” es un término acuñado por Juan cuando en una ocasión se refirió a esta página como “tu página”. Le hice ver que no era “mi página” sino “su página”, a lo que respondió con lo de “tu-mi-nuestra” página).

- Pues hice también otro de mi amigo Álvaro, un compañero de la nieve, se lo hice a su viuda, un cuadro de cuando esquiábamos juntos, en fin, que estoy volcado.

- Me alegro. Me habías dicho que ibas a ponerle a la web música de fondo que tú vas componiendo. De momento no está.

- Es que estoy muy ocupando pintando. Sí, sí, te lo dije, pero me olvidé. En un momento dado dices “a ver si le pongo una música”, porque a veces estoy al teclado o al órgano y pongo un fondo, una claqueta o una maracas y voy tocando, cambiando sonidos… y alguien me dijo “Pero todo eso que tocas, es precioso ¿por qué no lo grabas?” Porque si me pongo a grabarlo ya no me sale nada espontáneo. Y por supuesto se me olvida, son como improvisaciones. Y te dije que un día me pongo a hacer una música así… que son como desvaídas, haciendo muchos pasajes… me divierto, pero ya en cuanto lo tengo que hacer para que sirva para algo, ya no es la espontaneidad del músico que me mete en la música y se deja llevar por la música.

- Pasa a ser la obligación, el trabajo... Juan... muchísimas gracias una vez más por tu atención.

- Pues nada, Albertiño, un abrazo muy muy fuerte y que vaya todo muy bien.

- Encantado de saludarte, Juan, un abrazo y hasta la próxima.

- Hasta pronto.